Envío gratis desde 50€
Tu pedido, 20% más ligero

Las 5 maneras más creativas de hacer que el CBD parezca legal frente a tu madre

Hay dos momentos en la vida que generan una tensión difícil de explicar.

Hay dos momentos en la vida que generan una tensión difícil de explicar. El primero es presentar una pareja a tus padres. El segundo es que tu madre encuentre un paquete de flores de CBD encima de la mesa.

Da igual que se lo hayas explicado veinte veces. Da igual que sea legal. Da igual que el producto tenga más análisis que una tesis doctoral. En cuanto ve la palabra «cannabis», su cerebro viaja automáticamente a los años 70.

Por suerte, estás a punto de descubrir cinco formas de sobrevivir a esa conversación.

1. La palabra cannabis nos ha hecho mucho daño

Seamos sinceros. Si el CBD se hubiera llamado «extracto botánico relajante», la mitad de las discusiones familiares jamás habrían existido.

El problema es que el CBD proviene del cáñamo, una variedad de la planta del cannabis, y mucha gente escucha esa palabra y automáticamente imagina festivales hippies, guitarras desafinadas y personas abrazando árboles.

La realidad es bastante menos cinematográfica. El cannabidiol, más conocido como CBD, es un compuesto natural que no produce efectos psicoactivos y que se ha convertido en uno de los productos de bienestar más populares de los últimos años.

Pero claro, intenta explicarle eso a alguien que todavía imprime los billetes de avión «por si acaso».

2. Tu madre sigue pensando que Woodstock fue ayer

Para muchas personas de generaciones anteriores, la palabra cannabis quedó congelada en una época muy concreta.

Mientras tanto, tú llevas media hora comparando flores de CBD, leyendo análisis de laboratorio y buscando información sobre terpenos como si fueras un científico de la NASA.

Las cosas han cambiado mucho. Hoy existen tiendas especializadas, laboratorios certificados y una industria del CBD que mueve millones de consumidores en toda Europa. Lo que antes era un tema rodeado de desconocimiento ahora es un mercado regulado y cada vez más transparente.

Pero tu madre sigue convencida de que vas a terminar tocando los bongos en una comuna.

3. Explícale que CBD y THC son primos, no gemelos

Esta es probablemente la conversación más importante.

El CBD y el THC proceden de la misma familia, sí. Pero funcionan de forma muy diferente. El THC es el cannabinoide responsable de los efectos psicoactivos asociados al cannabis. El CBD no.

Dicho de otra forma: son familiares, pero no hacen la misma vida.

Es como comparar a dos primos. Uno terminó una carrera universitaria. El otro vende cursos para hacerse millonario antes de los treinta. Mismo apellido. Resultados muy distintos.

Por eso las flores de CBD no están destinadas a producir los efectos asociados al THC, sino a ofrecer una experiencia completamente diferente.

4. Dile que la policía ya sabe que existe internet

Muchas madres siguen imaginando que comprar CBD implica reunirse en un callejón oscuro. La realidad suele ser bastante menos emocionante.

Hoy puedes comprar flores de CBD online, consultar certificados de laboratorio, leer opiniones de otros consumidores y recibir el pedido cómodamente en casa. Todo ello dentro de los marcos legales correspondientes y con información transparente sobre el producto.

De hecho, probablemente hayas tardado más en elegir la variedad que en realizar el pedido.

5. Enséñale los análisis antes de que te enseñe ella un documental de La Sexta

Si quieres ganar puntos extra, enséñale los análisis de laboratorio.

Los productos de CBD de calidad suelen incluir información sobre cannabinoides, controles de calidad y composición del producto.

Es una de las mejores formas de saber exactamente qué estás comprando y de demostrar que detrás del CBD hay mucho más que marketing y prejuicios.

Además, cualquier cosa que incluya gráficos y números suele parecer automáticamente más seria ante una madre preocupada.

 

Puede que te interese…

¿Tienes más de 18 años?

No vendemos humo... ni a menores.